Pacto Contra el Hambre

En el pasado Pleno de Febrero Cambiemos Galapagar propuso la adhesión de nuestro municipio al Pacto Contra el Hambre mediante una moción política, que fue aprobada por mayoría absoluta, pese a la abstención de la mayoría de los concejales del Partido Popular,  y el voto en contra de la Concejala de Servicios Sociales.

El Pacto Contra el Hambre fue una iniciativa de  40 organizaciones sociales que se presentó en Abril de 2015 en la I Conferencia contra el Hambre en Madrid. Desde entonces, cada vez más municipios se han ido sumando al Pacto Contra el Hambre, que tiene como objetivo la incorporación del derecho a la alimentación a la agenda política y social.

En el caso de Madrid, el hambre se ha convertido en un problema social acuciante que requiera soluciones urgentes, como se puede percibir por las últimas cifras disponibles, las de 2014. Según esos datos, en ese momento ya había 300.000 personas en nuestra Comunidad en situación de pobreza severa y al menos 106.000 de ellas tuvieron que acudir a bancos de alimentos o a despensas solidarias para poder comer.

La Comunidad de Madrid es paradójicamente la que mayor renta per cápita tiene de todo el Estado espalol, pero a su vez padece la mayor desigualdad, habiéndose convertido en una de las más pobres de la Unión Europea. Actualmente se estima que hay un 11% de hogares en pobreza severa en la Comunidad de Madrid.

 

El problema alimentario entre la población empobrecida alcanza niveles de emergencia alimentaria, a pesar de los esfuerzos realizados por las organizaciones filantrópicas y su voluntariado, que solo alcanzan a paliar muy parcialmente esta dramática situación.

En el caso concreto de Galapagar, La Despensa Solidaria, La Red de Solidaridad, Cáritas, La Cruz Rojas y otras varias organizaciones ayudan a enfrentar esta situación.  Sin embargo, la situación de insolvencia alimentaria tras años de crisis económica y social se está haciendo crónica, y desgraciadamente no ha habido la necesaria implicación por parte de las instituciones públicas en la solución del problema.

A pesar de que la alimentación es un derecho según tratados internacionales firmados por el Gobierno español -que responden al artículo 1.1 de nuestra Carta Magna-  y como tal reclama el mayor compromiso de las instituciones públicas en la satisfacción de este derecho. La pobreza –origen de las graves carencias de alimentación – necesita medidas estructurales a largo plazo,  pero la emergencia alimentaria necesita medidas urgentes, no admiten espera, hay muchas vidas en juego.

Por eso, el Pacto Contra el Hambre emplaza a los municipios a sumir los siguientes compromisos:

  1. Llevar a cabo los estudios y trabajos necesarios para realizar un diagnóstico a fondo de las raíces y realidad del problema de la malnutrición y desnutrición en el Municipio de Galapagar, así como de las capacidades y recursos municipales materiales y de personal para hacerles frente.
  1. Dar cabida a la participación ciudadana -comenzando por la de las propias personas afectadas- y a la coordinación con los agentes sociales implicados, para optimizar los resultados de las medidas relacionadas con la emergencia alimentaria.
  1. Comprometerse a mantener desde el Ayuntamiento de Galapagar la colaboración  con la  Comunidad de Madrid en cuanto a la transferencia de los fondos necesarios para paliar las necesidades alimentarias, dentro del conjunto de recursos necesarios para hacer frente a la situación de emergencia social.

El Pleno de Galapagar se ha sumado a este Pacto tras ser apoyado por la mayoría de los concejales, mientras los representantes del PP decidieron abstenerse, y la mismísima Concejal de Servicios Sociales, la concejal más responsable hipotéticamente con el tema, votó vergonzosamente en contra del Pacto contra el Hambre.

A pesar de haber sido aprobado por la mayoría del Pleno y por lo tanto ser una decisión el Ayuntamiento, desde Cambiemos Galapagar alertamos sobre el peligro de que el Gobierno municipal del PP se niegue a llevarlo a la práctica.

Por todos los precedentes que viene habiendo en el Ayuntamiento desde que se inició la actual legislatura en Mayo de 2015, sabemos que el Alcalde Daniel Pérez no duda en pasar por encima de la democracia plenaria y desoír los mandatos de la mayoría de los representantes políticos de Galapagar.

Esperemos que en esta ocasión, ante un drama que afecta a tantos galapagueños y galapagueñas, el Alcalde y su equipo cumplan fielmente con lo decidido por la mayoría del Pleno, tal como la Ley lo obliga.

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