Un nuevo expolio en el Camino de Navatornera

Un nuevo expolio de nuestro patrimonio

Cambiemos Galapagar denuncia la urbanización del Camino de Navatornera.

Posiblemente el mejor patrimonio de Galapagar es el valor medioambiental de su extenso territorio. Pese al incesante daño que la especulación inmobiliaria ha hecho, no sólo en nuestro pueblo sino también en casi todo el país, en Galapagar todavía disponemos de magníficos espacios naturales, sobre los que discurren antiquísimos caminos y vías pecuarias que, como el Camino de Navatornera, representan una riqueza para la vida del futuro. Dentro del proyecto general de Movilidad que proponemos desde Cambiemos, hay uno específico que llamamos “Galapagar Caminando”, que consistiría en crear una trama de circulación no motorizada, principalmente para bicicletas y peatones, donde el camino de Navatornera ocupa un importante papel.

Camino de Navatornera antes del expolio
La destrucción que la ambición provoca en el medio ambiente, suele ser irreversible

Desde Cambiemos Galapagar, al igual que hicieron años atrás vecinos, grupos ecologistas y otros grupos políticos, defendemos la conservación y recuperación de estos espacios de gran valor natural. Pero desgraciadamente el gobierno municipal del PP y, en ocasiones, algunos compañeros de viaje caminan en sentido contrario. El pasado mes de enero las máquinas excavadoras irrumpieron en el camino de Navatornera a la altura del tramo sin asfaltar y en una finca colindante. Como elefante en una cacharrería, entraron arrasando con todo, incluidos algunos árboles, como encinas e incluso un madroño centenario, que merecían especial protección. Ante la protesta de algunos vecinos las obras se han paralizado durante unos pocos días, los justos para cumplir con algo que debiera haberse hecho desde el principio: proteger con tablones los árboles sobrevivientes.

En esa misma actuación aparecieron piquetas y señales en el Camino de Navatornera, lo que nos hizo sospechar que el atentado contra el medio natural iba a ser peor. Solicitamos entonces el proyecto de urbanización de esa finca. Tras una larga espera de 18 días para poder ver ese expediente –en lugar de 5 días, como manda la ley- los peores presagios se han confirmado una vez más: el Gobierno del PP destruye un estupendo camino rural público para convertirlo en carretera, en calle de tráfico rodado. Todo ello para dar entrada de vehículos desde los que los propietarios puedan acceder a su finca privada sin dedicar los metros obligados para viales.

De nuevo el patrimonio de todos es expoliado para beneficiar a unos pocos, tal y como sucedió con la aprobación de las normas urbanísticas, con el apoyo del PSOE, que por ejemplo ha servido para reducir el ancho oficial de la calle de acceso al Colegio de La Navata.

Facebooktwittergoogle_plusredditmail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *